MARZO 18
1783 Carlos III consagra el binomio comercio-nobleza, sancionando así la función económica cumplida entre los siglos XVI y XVII por los grandes propietarios de tierras y la aristocracia colonial en América, principalmente por los migrantes vascongados. De esta forma, el rey de España intenta hacer lo que Francia e Inglaterra realizaban en sus metrópolis y colonias, donde la dedicación al comercio no excluía a la nobleza ni a la clase militar, actividad que pese a pretender incentivar la actividad comercial